Cultura indígena de América Central

Por Natalia Mocciaro
Estudiante de la Universidad SUNY Brockport NY
Pasante FUNPADEM

Un aspecto que captura mi atención de América Central es la cultura de los indígenas. Las raíces de esta región es algo que aprendemos en la escuela primaria en los Estados Unidos. Podemos contar la historia de los mayas, los aztecas, y los incas desde una edad muy joven. De niña tenía la concepción de que los indígenas de Latinoamérica eran personas omniscientes y poderosas, cuya cultura es la base de la fundación para el resto del mundo. Cuando crecí, aprendí más sobre sus técnicas agrícolas innovadoras, su sistema de comercio, su arte abstracto y su arquitectura compleja.

Actualmente hay casi 600 grupos indígenas diferentes y alrededor de 40,000,000 personas que pertenecen a algún grupo indígena [1]. En algunos países, tal como Bolivia, la población indígena alcanza hasta el 70 por ciento. En consideración a sus fuertes vínculos ancestrales con la tierra y las prácticas culturales, estos grupos han permanecido ocultos y aislados de las poblaciones dominantes y las fuerzas de la globalización. La brecha creciente de comunicación entre los indígenas y el mundo avanzando continua dañando la prosperidad de estas comunidades.

El descubrimiento y la explotación de petróleo y otros recursos naturales han llevado a la destrucción de la propiedad, la cultura y vida de los grupos indígenas. El desarraigo y la extinción en algunos casos de estos grupos llevaron a una protesta internacional para el fortalecimiento de los derechos indígenas. Numerosos países han promulgado leyes y la pieza más sustantiva hasta el momento ha sido la creación de la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas (UN GOTEO) en 2007, reconociendo las injusticias históricas sufridas por los grupos indígenas [2]. Sin embargo, aún prevalece una brecha entre la doctrina establecida en esos instrumentos jurídicos y su aplicación, y la realidad frente a los grupos indígenas de toda América Latina.

La Declaración establece el derecho para la autodeterminación, donde los grupos indígenas pueden determinar libremente su propia condición política y perseguir su propio desarrollo político, social y cultural. Además de ampliar el control sobre sus propios sistemas educativos, el uso de las medicinas tradicionales, y el derecho a recibir restitución a la incautación ilegal, uso o daño de sus tierras, también establece el derecho al autogobierno y autonomía en asuntos internos.

Sin embargo, la aplicación de esta nueva ley no siempre defiende las sociedades indígenas contra las corporaciones internacionales. Compañías petroleras multinacionales y las empresas mineras han dañado gravemente las tierras indígenas en la última década y han enfermado a las personas producto de la degeneración del ambiente por la extracción indebida de recursos naturales. Dado que los instrumentos actuales de los derechos indígenas son únicamente declaraciones y no jurídicamente vinculantes, se debe de trabajar en sensibilizar a la comunidad internacional para crear una cultura de autocumplimiento de los derechos de los indígenas.

Grupos indígenas de Ecuador, Perú, y Guatemala han librado una lucha contra las empresas internacionales como Manhattan Minerals Corporation y la compañía china Minera Majaz. En 2005, grupos indígenas de Venezuela ganaron la atención internacional por protestar por la eliminación de los misioneros estadounidenses y enumerar públicamente los nombres de los hombres, mujeres y niños que han muerto como resultado de su falta de acceso a los servicios médicos que se suponía que estos misiones proporcionaban a la comunidad [3].

Otra ley existente que fue creada para proteger y defender los derechos de los grupos indígenas en América Latina es la Convención N°169 de la Organización Internacional del Trabajo[1]. Hay 20 países en el mundo que han ratificado la Convención N°169 y supervisan que los principios de la identificación de la gente indígena y/o tribal, la no discriminación de los indígenas y su papel en sociedad en hoy día, y la flexibilidad para tomar “medidas especiales” para proteger los recursos, tierra, trabajo, y cultura de esta gente se respeten dentro de sus fronteras.

Aunque esta convención ha tenido éxito en la protección de los indígenas, muchas personas afirman que el programa tiene mucho control sobre la gente sin su voluntad. Muchas veces, las instituciones resuelvan conflictos sin el consentimiento o la consultación de los líderes indígenas, contradiciendo su propósito. Por ejemplo, los gobiernos tienen el derecho a trasladar a las personas indígenas contra su voluntad durante un conflicto que signifique una inminente amenaza para ellas.

El Grupo Internacional de Trabajo sobre Asuntos Indígenas explica que “the struggle between the indigenous peoples and the governments regarding the right to be consulted and express their free, prior and informed consent, another manifestation of the right to self-determination, exhibits the gap between the recognition and enforcement of indigenous rights In Peru, Brazil, Colombia, Nicaragua, Guatemala and other countries, the lack of political will to carry out consultations before initiating large-scale projects with expected impacts has led to a series of conflicts not only with the indigenous peoples, but also with the international institutions in charge of monitoring compliance with human rights” [1].

En conclusión, los sistemas que existen para proteger los derechos de los grupos indígenas todavía no cumplen su objetivo. Los avances en el derecho nacional e internacional han sido significativos en el reconocimiento de los derechos de los grupos indígenas, sin embargo, hay aún mucho por hacer para garantizar el cumplimiento de la normativa. La falta de uniformidad internacional y el compromiso de los estados en el cumplimiento de los derechos indígenas seguirán siendo una idea en lugar de una realidad. Es necesario que los estados y las instituciones internacionales aseguren el cumplimiento de estas doctrinas para la protección de las raíces de América Central.

[1] http://www.iwgia.org/regions/latin-america/indigenous-peoples-in-latin-america

[2] http://undesadspd.org/indigenouspeoples/declarationontherightsofindigenouspeoples.aspx

[3] http://www.ilo.org/indigenous/Activitiesbyregion/LatinAmerica/lang–en/index.htm

[1] Esta Covención is “a legally binding international instrument open to ratification, which deals specifically with the rights of indigenous and tribal peoples“ [3].

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