Crónica de una no participación anunciada: La Cumbre de las Américas 2018

Por Sarah Castrillo Castrillo
Coordinadora de Programas
FUNPADEM

La Cumbre de las Américas es la reunión de los jefes de Estado y gobierno de América para dialogar sobre posibles soluciones a preocupaciones comunes, ampliar temas relacionados con política exterior y aclarar o iniciar diálogos en materia comercial

En este marco, la Organización de Estados Americanos (OEA), funge un rol de coordinación y de secretario técnico para el desarrollo de la cumbre. La OEA se alinea con el país anfitrión, específicamente su cancillería y de manera conjunta se desarrolla la Cumbre de las Américas.

Coordinación desde la Sociedad Civil.

La última Cumbre de las Américas desarrollada en Panamá en el año 2015 generó un proyecto de monitoreo y seguimiento a los acuerdos realizados en dicha Cumbre. Este proyecto llamado “Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas” (PASCA) buscaba fortalecer la participación de la sociedad civil camino a la VIII Cumbre de las Américas en Perú 2018[1]. El proyecto fue implementado por Redlad con el apoyo de una red de organizaciones coordinadoras por cada país de América Latina. En el caso de Centroamérica, se apoyó a FUNPADEM en Costa Rica, CECADE en El Salvador, CONGCOOP en Guatemala, ASONOG en Honduras, Red Local en Nicaragua y Alianza Ciudadana Pro Justicia en Panamá.

A lo largo de tres años el proyecto PASCA trabajó en “(…) la facilitación y la coordinación de los esfuerzos de la Sociedad civil de las Américas para lograr una acción más incidente en escenarios formales de la OEA, preparar insumos para la construcción de la agenda y el debate previo a la Cumbre del 2018 y fortalecer las capacidades de la Sociedad Civil para hacer seguimiento a los mandatos y recomendaciones de la Cumbre de Panamá del 2015.” (PASCA, 2015)

En el último año todas las organizaciones colaboradoras del proyecto se avocaron en mapear a todas las organizaciones nacionales de sociedad civil de cada país con el fin de consultarles sus opiniones en materia de seguimiento a la Cumbre de las Américas 2015, problématicas no resueltas o nuevas y posibles acciones para combatirlas y mejorar el estado del país. Las temáticas  consultadas fueron las siguientes:

Figura n.1 : Ejes temáticos del Proyecto PASCA

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Fuente: Elaboración propia con base en información de la página web oficias de PASCA. (2018)

Una vez levantada la información se procedió a sistematizarla en un solo documento que unificaba todas las temáticas por país y se formó el Foro Ciudadano de las Américas que participaría en la VIII Cumbre de las Américas.

Inscripción y participación de la Sociedad Civil en la VIII Cumbre de las Américas.

Todos los años la sociedad civil del hemisferio está invitada a participar en la Cumbre de las Américas, el proceso de inscripción es individual y  su único requisito es representar a una organización de la sociedad civil (OSC). Sin embargo la VIII Cumbre de las Américas realizó cambios sustanciales respecto a la forma en la que una organización podía participar.

El primer cambió correspondió a que las OSC debían organizarse en coaliciones de al menos 12 entidades como mínimo para poder inscribirse en la asistencia a la Cumbre. Esta inscripción no garantizaba el acceso a la Cumbre, solamente la posibilidad de inscribirse.

El segundo cambio correspondió a que OSC podían haberse organizado en coaliciones sin embargo no significaba que la coalición sería admitida, las razones que argumentaban los organizadores aún se mantienen muy diplomáticas y generales.

Finalmente un tercer factor interesante correspondía a que solamente una persona de cada OSC podría atender a la Cumbre, lo que desde no solo limita el contrapeso que realiza la sociedad civil en la cumbre (de manera estrictamente subjetiva), específicamente en materia de monitoreo, sino también lo limita en materia de presencia y observación.

Desenlace VIII Cumbre de las Américas.

A pesar de las incansables trabas que el Comité organizador de la Cumbre de las Américas impuso a la sociedad civil, un total de 26 coaliciones pudieron hacerse presentes y durante un extenso e importante espacio de 3 minutos exactos, la sociedad civil tuvo la deferencia de sus gobernantes de expresar sus principales consultas, demandas, ideas y observaciones.

Esto quiere decir que el trabajo de al menos 312 OSC (considerando el cupo mínimo de cada coalición) para poder asistir a la Cumbre de las Américas a monitorear y expresar su situación como población organizada se redujo a 78 minutos en total.

La considerada deferencia de la comisión organizadora de la Cumbre alcanzó para que la coordinadora del Foro Ciudadano de las Américas (foro al que FUNPADEM pertenece)  resumiera en 3 minutos el trabajo desarrollado durante 3 años por una red de países de todo el hemisferio.

Cabe resaltar que la organización de la Cumbre no fue el único culpable de disminuir y mermar la participación de la sociedad civil, puesto que, a pesar de que solamente la coordinadora de la coalición podía hablar en la Cumbre el resto de sus integrantes podían observar y monitorear los diferentes temas de interés por cada país. Sin embargo la coalición de OSC de Cuba procedió desde el inicio de la Cumbre (como también lo realizó en la Cumbre de Panamá) a manifestarse en contra de ciertos temas de manera tan álgida que no permitió que la Cumbre iniciara del todo. Tal fue la algarabía que la VIII Cumbre de las Américas se trasladó a un salón cerrado únicamente con la participación de los coordinadores de cada coalición.

Los grandes perdedores.

¿Quiénes fueron los perdedores de la VIII Cumbre de las Américas? Efectivamente fue la sociedad civil, puesto que no solamente tuvo una representación reducida y altamente limitada, llena de barreras para poder fungir como observadores. Sino que, además de la casi imposible inscripción, no pudo siquiera observar el desarrollo de la cumbre ya que fue trasladada a un salón cerrado y no fue transmitida por ningún medio a lo interno del hotel.

Como decía el reconocido académico salvadoreño luchador por los derechos humanos Gustavo Amaya, “vivimos en tiempos extraordinarios”. Él me comentó que la Cumbre se desarrolla como de costumbre igual que hace 20 años, pero ya no vivimos en los tiempos de hace 20 años. Y si la sociedad civil no se organiza “extraordinariamente” los que si se organizaron nos están dejando atrás.

Así que esta Cumbre de las Américas es un llamado de atención y de acción para la Sociedad Civil en general; los mecanismos de ingreso y participación están siendo disminuidos y nosotros estamos dejando que suceda. La Cumbre de las Américas es un evento relevante para todo el hemisferio incluyendo a sus ciudadanos, por lo que es crítico que no solamente nosotros lo comprendamos, pero también todas las entidades organizadoras y por supuesto sus participantes clave lo hagan también.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Participación de la Sociedad Civil en la Cumbre de las Américas. Haciendo posible el Foro Ciudadano de las Américas. Recuperado de: https://proyectopasca.org

[1] Para mayor información revisar su página oficial https://proyectopasca.org

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