SEGURIDAD ALIMENTARIA Y NUTRICIONAL EN CENTROAMÉRICA

Paulina Víquez Mora
Estudiante en Nutrición de la Universidad Hispanoamericana

El concepto de Seguridad Alimentaria es creado en la década del 70, basado en la producción y disponibilidad alimentaria a nivel global y nacional. En los años 80, se añadió la idea del acceso, tanto económico y físico. Y en la década del 90, se llegó al concepto actual que incorpora la inocuidad y las preferencias culturales de las personas, y se reafirma la Seguridad Alimentaria como un Derecho Humano.

Según el Instituto de Nutrición para Centroamérica y Panamá (INCAP), la Seguridad Alimentaria Nutricional es un estado en el cual “todas las personas gozan, en forma oportuna y permanente, de acceso físico, económico y social a los alimentos que necesitan, en cantidad y calidad, para su adecuado consumo y utilización biológica, garantizándoles un estado de bienestar general que coadyuve al logro de su desarrollo” (Léon, Martínez, Espíndola, & Schejtman, 2004).

Asimismo, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), desde la Cumbre Mundial de la Alimentación (CMA) de 1996, la Seguridad Alimentaria “a nivel de individuo, hogar, nación y global, se consigue cuando todas las personas, en todo momento, tienen acceso físico y económico a suficiente alimento, seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana”. En esa misma Cumbre, dirigentes de 185 países y de la Comunidad Europea reafirmaron, en la Declaración de Roma sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, “el derecho de toda persona a tener acceso a alimentos sanos y nutritivos, en consonancia con el derecho a una alimentación apropiada y con el derecho fundamental de toda persona a no padecer hambre.”

Generalidades

En 2015, la Asamblea General de las Naciones Unidas acordó la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En ella se plantea, como segundo Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS), poner fin al hambre, lograr la seguridad alimentaria, mejorar la nutrición, y promover la agricultura sostenible.

Como se puede observar desde sus inicios, las Naciones Unidas han establecido el acceso a una alimentación adecuada como un derecho individual y una responsabilidad colectiva. La Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948 proclamó que “Toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación…” Por otro lado, casi 20 años después, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1996) desarrolló aún más estos conceptos, haciendo hincapié en “el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuado para sí y su familia, incluso la alimentación…”, y especificando “el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre” (Léon, Martínez, Espíndola, & Schejtman, 2004)

Dentro de las consecuencias de estos convenios internacionales se encuentra que en la actualidad, para considerar adecuados los alimentos se requiere que además sean culturalmente aceptables y que se produzcan en forma sostenible para el medio ambiente y la sociedad. Por último, su suministro no debe interferir con el disfrute de otros derechos humanos, por ejemplo, el costo de adquirir suficientes alimentos para tener una alimentación adecuada no debe ser tan alto, que se pongan en peligro otros derechos socioeconómicos, o satisfacerse en detrimento de los derechos civiles o políticos. (Léon, Martínez, Espíndola, & Schejtman, 2004).

Inseguridad alimentaria en Centroamérica

La evolución de los indicadores de inseguridad alimentaria y nutricional presentan situaciones muy diferentes. En cuanto a la subalimentación, mientras países como Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana han recibido recientemente el reconocimiento de la FAO por haber reducido a la mitad su porcentaje de población subalimentada, en otros, como El Salvador, Guatemala y Costa Rica, la proporción ha aumentado en los últimos años. Pese a los avances, aproximadamente el 18% de la población de la región continúa subalimentada, porcentaje que sitúa a la región bastante por encima de la media de América Latina y el Caribe, con un país, Guatemala, con una incidencia considerada como alta y dos países (Nicaragua y República Dominicana) con valores moderadamente altos (CEPAL; 2017).

Los problemas de desnutrición en los países se ven paradójicamente acompañados por un aumento en la incidencia del sobrepeso y la obesidad. La desnutrición y la obesidad son problemas con una tendencia ascendente y a menudo coexisten en un mismo país, una misma comunidad e incluso un mismo hogar. Hay tres países (Belice, Costa Rica y República Dominicana) que presentan cifras de obesidad en menores de cinco años mayores al promedio de América Latina y el Caribe (ALC) (FAO, 2011)

El acceso económico a los alimentos está fundamentalmente determinado por el costo de los alimentos y los ingresos monetarios disponibles para adquirirlos. Lo cual plantea una correlación entre pobreza e inseguridad alimentaria y nutricional que se ve confirmada por los datos estadísticos disponibles. Violando aún el Pacto Internacional de los Derechos Económicos, Sociales y Culturales del 96, la región centroamericana presenta una tasa de pobreza del 47%, muy superior al promedio de ALC del 29%, con tres países (Guatemala, Honduras y Nicaragua) entre los cinco más pobres del continente (junto con Haití, el más pobre, y Paraguay). De la misma manera, el porcentaje de pobreza extrema o indigencia en Centroamérica (20%) supera ampliamente el de ALC (12%). (FAO, 2011)

Aunado a lo anterior, todas las Canastas Básicas Alimentarias (CBA) en la región (con la excepción de Belice, donde no se cuenta con datos para el análisis) mantuvieron una tendencia creciente en 2012. Al estimar el poder adquisitivo de los salarios mínimos agrícolas en la región del SICA sólo en Costa Rica los hogares dedicados a labores agrícolas pueden acceder a más de una CBA (1.7 CBA en diciembre de 2012), lo cual asegura condiciones favorables en términos de Salud Nutricional (SAN). En el extremo opuesto se encuentra Nicaragua en donde un salario mínimo no llega a cubrir media CBA (0.45 CBA para ser precisos), por tanto, dos miembros del hogar deben trabajar para cubrir las necesidades alimenticias básicas. En el resto de los países este coeficiente registra 0.89 en Guatemala, 0.82 en El Salvador, 0.80 en Panamá y 0.65 en Honduras. (FAO, 2013)

Conclusión

La carencia de una alimentación adecuada se manifiesta de una manera crítica y aguda en las hambrunas que periódicamente afligen a diversas poblaciones vulnerables, y en efectos nocivos acumulativos de subnutrición, obesidad y falta de nutrientes específicos. Por lo cual, la Seguridad Alimentaria y Nutricional (SAN) es el centro de crecientes discusiones y esfuerzos, desde el nivel local hasta el global. El estado actual de la seguridad alimentaria y nutricional es el resultado complejo de actividades, procesos y factores que operan desde el nivel doméstico hasta el macroeconómico e internacional, y que conjuntamente pueden constituir el sistema alimentario. Desde una visión en pro del desarrollo sostenible e incluyente, se debe tener como objetivo lograr la asequibilidad de los alimentos, la diversidad en su consumo , la nutrición y salud de la población, y la sostenibilidad ambiental.

“El hambre perpetúa la pobreza al impedir que las personas desarrollen sus potencialidades y contribuyan al progreso de sus sociedades” (Kofi Annan, ONU, 2002)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

CEPAL. (2017). Seguridad alimentaria y nutricional en Centroamérica y la República Dominicana: explorando los retos con una perspectiva sistémica. Recuperado de: https://www.cepal.org/es/publicaciones/42588-seguridad-alimentaria-nutricional-centroamerica-la-republica-dominicana

FAO. (2011). Seguridad Alimentaria y Nutricional Conceptos Básicos Programa Especial para la Seguridad Alimentaria – PESA – Centroamérica. Recuperado de http://www.fao.org/3/a-at772s.pdf

FAO. (2013). Centroamérica en Cifras datos de Seguridad Alimentaria Nutricional. Recuperado de: http://www.fao.org/3/a-at771s.pdf

Léon, A., Martínez, R., Espíndola, E., & Schejtman, A. (Mayo de 2004). Pobreza, hambre y seguridad alimentaria en Centroamérica y Panamá. Recuperado de: https://repositorio.cepal.org/bitstream/handle/11362/6077/1/S0410044_es.pdf

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