Archivo de la categoría: PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA Y SEGURIDAD

CAMBIAR LA HISTORIA: UN MICROSCOPIO POR CADA JUEGO DE COCINA

Adriana Rojas Rishor
Consultora internacional en sistemas de riego
Ingeniera Agrícola. Especialista en Gestión de Proyectos

Las mujeres, hoy en día en muchos lugares del mundo pueden escoger la carrera que más les interese, gracias a que muchas personas dieron su vida luchando por darle una voz a la mujer, por obtener los derechos que ahora son disfrutados. Por ejemplo, el sufragio y el sindicalismo femenino durante las primeras décadas del siglo XX en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

Si bien la formación educativa de la mujer a nivel centroamericano viene creciendo con los años, sigue siendo un desafío cambiar el paradigma de la segregación de las ocupaciones de acuerdo al género desde que se llega al mundo.

Es difícil pensar que una niña por naturaleza pueda seleccionar en su etapa de adolescencia una carrera de ciencia y tecnología (CyT), cuando el sistema social global de su entorno (formación en el hogar, formación educativa, medios de comunicación, y otros), incentiva que crea que no sea capaz de realizarlo porque las labores femeninas son tradicionalmente limitadas a ciertas áreas y porque a nivel histórico, la participación de la mujer es mínima en estos campos.

Aún cuando una mujer, a pesar de todas estas circunstancias decide seleccionar una carrera de estas áreas, la brecha continúa cuando existe también segregación en la forma que se le trata durante los estudios universitarios, incluyendo esto conductas como comentarios machistas, estereotipos como estigmatización de género, clasificación social como etiquetas y cosificación de la mujer, acoso sexual de compañeros o profesores, desvalorización de las capacidades para realizar una tarea, entre otros, que afectan indiscutiblemente la parte emocional, lo que al verse vulnerables, desisten de continuar la profesión.

Pero aun cuando las estudiantes concluyen la profesión, con frecuencia en el ámbito laboral estas situaciones se hacen aún más evidentes en espacios como congresos, reuniones con colegas, con clientes, con compañeros de trabajo, y otros públicos. Esto representa un punto de inflexión que, si es bien canalizado, permite desarrollar respuestas óptimas para situaciones desventajosas e inquietantes, y a su vez refuerza el lugar de respeto que cualquier persona debería gozar como mujer, como estudiante, como profesional, como persona.

En muchos casos existen micromachismos notables en estos campos, y es una necesidad y obligación ser consciente de ello e intentar romper las paredes que limitan llegar donde la sociedad quiere que se llegue, que no es sin lugar a duda, en equidad e igualdad de condiciones junto al hombre.

Según un informe del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en el 2018 con respecto a la participación de la mujer en profesiones de CyT a nivel centroamericano, para los países con que se cuentan con datos, solo Panamá ha aumentado el porcentaje de mujeres graduadas en campos STEM (Ciencia, Matemáticas y Tecnología) desde el 2005 al 2015. Actualmente hasta el 2015, El Salvador es el país con menos participación de la mujer con 27% aproximadamente, mientras que Panamá es el país con mayor participación con un 55%. Además, el informe muestra también que la titulación es significativamente más alta en ciencias naturales, matemáticas y estadística que en las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) o en ingeniería, industria y construcción.

Imagen 1: Porcentaje de mujeres entre los graduados de programas de educación en campos STEM por país.

Screen Shot 2019-04-12 at 3.50.35 PM

Fuente:  Brechas de género en ciencia, tecnología e innovación en América Latina y el Caribe: recolección piloto y propuesta metodológica para la medición, 2018.

Para aumentar esos porcentajes, se necesitan más políticas públicas contundentes que permitan un camino más abierto y alcanzable en esos campos. Además, dar un seguimiento a los resultados para conocer si realmente están impactando y alcanzando el objetivo esperado. A su vez, se necesita material de investigación en el tema para llevar estrategias políticas que impacten significativamente en el esquema social que evoluciona con los años.

La actuación de la mujer CyT no es solamente una solución para la equidad e igualdad de género, sino es la solución clave para disminuir la pobreza mundial. Las variables: 1. Ser mujer, 2. Campos en CyT y 3. Las brechas de salarios entre hombres y mujeres, van intrínsecamente relacionados con las tasas de pobreza. Según datos de las Naciones Unidas (Las mujeres son la clave para lograr un mundo sin hambre ni pobreza, 2016), el 60% de las personas que pasan hambre en el mundo de forma crónica son mujeres y niñas.

Por ejemplo, según un informe del Estado de la Nación en el 2014 solo el 5,5% de la población ocupada de Costa Rica, trabaja en campos de la ciencia y tecnología. Así mismo, esta minoría gana aproximadamente el triple de lo que recibe por su trabajo el restante 94,5 por ciento de los trabajadores costarricenses.

Según datos del Foro Económico Mundial del 2018, de continuar con los avances al ritmo actual, la brecha entre hombres y mujeres no se cerrará hasta dentro de 200 años. Es decir, hasta el 2219.

El mundo tiene un reto gigante, pero no es solo luchar por los derechos de la mujer, son los derechos de todas las personas que están vulnerados y eso debe ser un punto de acuerdo mutuo, de esta manera permitirá tener un mundo más equitativo y más competitivo, disminuyendo así muchos problemas que van relacionados indirecta o directamente hacia las discriminaciones femeninas.

Los sistemas educativos tienen un rol crucial para realmente impactar en la vida de niñas interesadas en ámbitos no comunes socialmente. Permitirles soñar, sentir, y crear son parte de esa necesidad, pero también brindarles incentivos extra, oportunidades de probar sus habilidades en igualdad de condiciones, educación de calidad, herramientas y equipo accesible. Asimismo, un sistema social de hombres y mujeres feministas, que desde su niñez lleven consigo el don del cambio, y saber con hechos que todas estas acciones permitirán un mejor futuro para todas y todos.

El cambio comienza con nuestras acciones, es ser esa persona que levanta la voz cuando ve una injusticia. Hablar, actuar, compartir y crear espacios para la sensibilización del tema, es decisivo a nivel profesional y personal.

Así que permítase ser parte consciente de este cambio de paradigma. De esta manera se podrá vivir sin restricciones sociales que solo desalientan a los intereses particulares de cada individuo, obstaculizando probablemente la creación de nuevas soluciones e ideas que pueden influir en el crecimiento de una región en muchos niveles, pero sobre todo convirtiéndose en uno más justo y equitativo.

Referencias Bibliográficas

Banco Interamericano de Desarrollo, (2018). Brechas de género en ciencia, tecnología e innovación en América Latina y el Caribe: recolección piloto y propuesta metodológica para la medición. Recuperado de: https://publications.iadb.org/es/publicacion/14120/las-brechas-de-genero-en-ciencia-tecnologia-e-innovacion-en-america-latina-y-el

Brecha de Género Global 2018: se necesitan 200 años para lograr la paridad salarial y otros 4 datos asombrosos. (diciembre de 2018). BBC mundo. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-46638119

Programa Estado Nación. (2014). Primer Informe del Estado de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación. Recuperado de: https://www.estadonacion.or.cr/ecti/#informe

La Red de Indicadores de Ciencia y Tecnología -Iberoamericana e Interamericana, (2003). La mujer y la ciencia en Centroamérica. Un ejercicio de aplicación del enfoque de género en la construcción de indicadores. Recuperado de: http://www.ricyt.org/manuales/doc_view/135-la-mujer-y-la-ciencia-en-centroamerica-un-ejercicio-de-aplicacion-del-enfoque-de-genero-en-la-construccion-de-indicadores

Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (2016). Las mujeres son la clave para lograr un mundo sin hambre ni pobreza. Recuperado de: http://www.fao.org/news/story/es/item/461111/icode/

 

 

Anuncios

SUICIDIOS EN CENTROAMÉRICA: UNA APROXIMACIÓN A UN MECANISMO SOLAPADO DE VIOLENCIA

Angie Fernández, Bachiller en Psicología

Brandon Mata, Bachiller en Relaciones Internacionales, Técnico en FUNPADEM

La realidad del fenómeno del suicidio en Centroamérica es desconocido e incierto. Una de las principales barreras, al intentar realizar un abordaje sobre el tema, es acceder a información actualizada y veraz sobre esta problemática. Uno de los documentos más actualizados que aborda esta temática de manera regional fue desarrollado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en conjunto con la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en el año 2014.

El documento titulado “Prevención del Suicidio: Un imperativo global” (OMS, 2014) presenta insumos que permiten visibilizar la incidencia de este fenómeno en la realidad panamericana y principalmente en Centroamérica. Según el documento del que se hace mención, entre el año 2000 y 2012 se reportaron un total de 3343 suicidios en la Región Centroamericana, es decir un promedio de 557,16 suicidios por año en este periodo. Incluso, esta cifra es similar a la cantidad de homicidios dolosos reportados en Costa Rica durante el año 2018, año en el cual la cantidad de homicidios se situó en 585. (OIJ, 2019)

La mayor cantidad de los decesos ocurrieron, en el periodo comprendido desde el año 2000 al 2012, se presentaron en Guatemala (1101), El Salvador (806) y Nicaragua (547) respectivamente; por el contrario, Panamá (171), Costa Rica (331) y Honduras (378) presentaron un mejor panorama. La distribución porcentual de estas cantidades por país es apreciable en el Gráfico 1, en el cual se evidencia que 73% del total de suicidios reportados en Centroamérica entre los años en cuestión ocurrieron en los países que ocupan los primeros tres lugares.

FIGURA 1

Distribución porcentual de los suicidios reportados por país durante el periodo 2000-2012

Screen Shot 2019-03-29 at 11.42.33 AM

Fuente: Elaboración propia con datos de Organización Mundial de la Salud. 2014. Anexos.

Otra de las características importantes a nivel regional es que la mayoría de las personas que cometieron suicidio son hombres. La siguiente tabla, permite evidenciar que el porcentaje de personas de sexo masculino que cometieron suicidio entre el periodo 2000-2012 fue de 74,81% de los suicidios fueron realizados por hombres fue tres veces más con respecto al 25,19% de casos presentados en mujeres.

Tabla 1. Distribución porcentual y neta de la cantidad de suicidios por sexo y país (Periodo 2000-2012)

PAÍS MUJERES HOMBRES TOTAL
CANTIDAD PORCENTAJE CANTIDAD PORCENTAJE
Guatemala 317 28,79% 784 71,21% 1101
El Salvador 191 23,70% 615 76,30% 806
Nicaragua 146 26,69% 401 73,31% 547
Honduras 110 28,42% 277 71,58% 387
Costa Rica 53 16,01% 278 83,99% 331
Panamá 25 14,62% 146 85,38% 171
Totales 842 25,19% 2501 74,81% 3343

Fuente: Elaboración propia con datos de Organización Mundial de la Salud. 2014. Anexos.

Estos datos mostrados, si bien son bastante generales, permite evidenciar que el fenómeno suicida entre la población centroamericana  sí existe y es alarmante. Así lo reflejan los datos recopilados por la OMS durante un periodo de doce años.

Por otra parte, existen una serie de datos importantes que deben destacarse sobre la conducta suicida en Centroamérica. La OPS en un documento publicado en el año 2016, de nombre “Prevención de la conducta suicida” (OPS 2016, p. 20), señala que para el año 2013 la cantidad total de suicidios registrados en Centroamérica y República Dominicana fue de 1.799 suicidios; acerca de la distribución por sexo, del total de casos presentados, 350 (19%) casos fueron perpetrados por personas femeninas y 1.449 casos de personas masculinas (81%). Por otro lado, se presentan los siguientes datos respecto al método utilizado para consumar el acto suicida:

  • Los primeros tres métodos utilizados para consumar actos suicidas son: el ahorcamiento (45%), el envenenamiento (38%) y el uso de armas de fuego (11%).
  • Con excepción de quemadura y uso de arma blanca que no presentan casos registrados con víctimas femeninas, la relación más asimétrica por en la distribución sexo se presenta en el uso de armas de fuego. Para este particular el 95% de los masculinos hicieron uso de este método; en contraparte al 5% de personas femeninas. (Ver Figura 2)

Parte de las intervenciones planteadas para evitar el suicidio en otros países, ha sido reducir el acceso al uso de armas de fuego. Con respecto a lo anterior, se destaca que el desarrollo de estas acciones ha generado que 3.612 personas se hayan salvado tras separarlas del acceso a armas de fuego. ( OMS, 2014)

  • A pesar de que el método principal de para ejecutar el suicidio a nivel general es el ahorcamiento, para el caso femenino no representa el primer método de suicidio. En su lugar, el 61% de las femeninas cometen suicidio mediante envenenamiento.

FIGURA 2

DISTRIBUCIÓN PORCENTUAL LOS MÉTODOS UTILIZADOS EN ACTOS SUICIDAS POR SEXO DURANTE EL AÑOS 2013 EN CENTROAMÉRICA Y REPÚBLICA DOMINICANA

Screen Shot 2019-03-29 at 11.43.58 AM.png

Fuente: Elaboración propia con datos de OPS (2016, p. 20)

DESMITIFICANDO EL SUICIDIO

El suicidio no es algo desconocido en Centroamérica, así lo exponen los datos suministrados por la OMS, sin embargo, en la actualidad, aún se mantiene diferentes mitos al respecto. El suicidio es un problema de salud pública y debe ser tratado como tal.

Uno de los mitos que se escuchan de forma más popular es que esta decisión es la “salida fácil” a los problemas, muchas veces se etiqueta a las personas de “débiles” y “egoístas” por tomar esa decisión, o al contrario, se cae en el extremo de  romantizar la idea de suicidarse cómo algo “heroico”.

El suicido es una situación grave, es un grito desesperado de la sociedad por hacer conciencia que hay personas que se están ahogando en su propio dolor y no encuentran apoyo para la solución de sus problemas.

El ser humano se ve influenciado por factores exógenos y endógenos que afectan su vida. Los factores que se conocen de forma más común son los exógenos, que son los factores externos que llevan a un estado de ánimo determinado, por ejemplo: sentirse triste por la muerte de una mascota o por la muerte de un familiar, sin embargo, con estos factores se puede tomar la decisión de qué actitud y cómo se va a enfrentar.  Con los factores endógenos no sucede esto, ya que esto se crea dentro del cerebro y no depende de factores externos para sentirse “bien” o “mal”,  son correspondientes de alteraciones  fisiológicos en el cerebro.

Oblitas (2007) menciona al respecto que “Cuando las personas se refieren a la salud, generalmente piensan sólo en los aspectos físicos, raramente en los aspectos psicológicos y conductuales asociados también a la misma. Hoy también debemos considerar sus aspectos sociales, económicos, culturales y espirituales” (p.11).

Al haber tanta incidencia de suicidios en Centroamérica, es necesario visibilizar esta definición que Oblitas brinda acerca de la salud. Es medular empezar a tratar el suicidio con una visión holística; en la cual es de vital importancia que tanto el área física, mental y espiritual se armonicen para procurar llevar un estilo de vida saludable y esto lograr disminuir las tazas de suicidios en Centroamérica.

Reflexiones importantes relacionadas con la salud mental como prioridad para prevenir el suicidio en Centroamérica

En primer lugar, es necesario mencionar que el acceso a los datos actualizados es limitado y no permite dilucidar a ciencia cierta el alcance de este fenómeno a nivel regional. Algunos de los datos encontrados han sido productos realizados por la OPS y la OMS; sin embargo, al proceder con la búsqueda singular a nivel de cada uno de los Estados la información no es concreta o se encuentra desactualizada. Esto llama la atención pues, al ser un problema de salud pública, la incertidumbre sobre el contexto actual podría generar repercusiones negativas.

Como segundo punto, se destaca, como de los primeros pasos para para prevenir el suicidio, la importancia de concientizar a la población acerca de asistir a los profesionales de la salud como primera opción. Es necesario como sociedad crear espacios de salud pública, dónde ser abarque la salud como una definición integral, una sociedad donde la persona pueda hablar, expresarse y que la salud mental sea un tema de educación en las instituciones de educación y en las familias.

Parafraseando Watzlawick, él indica que “Todo comunica”, todo comportamiento es una forma de comunicación.  Las incidencias de suicidio en Centroamérica, deberían servir para identificar qué es lo que verdaderamente está comunicando este problema de salud pública, pero aún más importante para identificar ¿Qué se puede hacer a nivel centroamericano para prevenir esto?

REFERENCIAS

Oblitas, L. (2007). Enciclopedia de psicología de la salud. Bogotá: PSICOM.

Organismo de Investigación Judicial [OIJ]. 2019. Memoria Anual 2018.

Organización Mundial de la Salud. 2014. Prevención del Suicidio: Un imperativo global Disponible en: https://apps.who.int/iris/bitstream/handle/10665/136083/9789275318508_spa.pdf%20?sequence=1

Organización Panamericana de la Salud [OPS]. 2016. Prevención de la conducta suicida.

Organización Panamericana de la Salud. [OPS] 2014. Mortalidad por suicidio en las Américas. Informe regional.

Watzlawick, Paul (et.al.). Teoría de la comunicación humana. Interacciones, patologías y paradojas, 1ª Edición, Tiempo Contemporáneo, Buenos Aires.

CÁRCELES DESBORDADAS: UNA REALIDAD EN CENTROAMÉRICA

Karla Rodríguez, Criminóloga y Especialista en Seguridad y Prevención de la Violencia en FUNPADEM

Ileana Chaves, Pasante FUNPADEM, Estudiante de Relaciones Internacionales- Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología

La sobrepoblación o hacinamiento carcelario se puede definir como la “acumulación o amontonamiento de personas en el sistema carcelario, considerado excesivo en relación con la capacidad máxima de los establecimientos penitenciarios”. (Robles, O, 2011)

Las prisiones que tienen índices de hacinamiento, que generalmente no cumplen con las condiciones mínimas del espacio vital que deben tener las personas que se encuentran en el cumplimiento de penas privativas de libertad, generan una serie de condiciones que deterioran la calidad de vida y afecta los derechos humanos de las personas privadas de libertad. Centroamérica no escapa de esta realidad, por el contrario, los sistemas penitenciarios de la región se posicionan como de los más críticos.

Imagen 1: Datos sobre hacinamiento carcelario en Centroamérica

1.png

Fuente: Elaboración propia, datos: Guatemala (Centro de Observancia en Seguridad Ciudadana, Abril 2018), El Salvador (El diario. es, 2018), Honduras (Organización Mundial de la Salud , 2018), Nicaragüense  (World Prison Brief, 2018), Costa Rica (Policía Penitenciaria, Cientifica y Humanista , 2017)

En Guatemala, de acuerdo al centro de Observancia de Seguridad Ciudadana la tasa de ocupación penitenciaria pasó del 299% en 2015, a 311% en 2016, y a marzo de 2018 ya asciende a 351%. La cantidad de privados de libertad pasó de 8. 400 en 2008 a 23,900 a marzo de 2018 y la capacidad de las cárceles se ha mantenido en 6.800 espacios. Este aumento de población recluida se le atribuye a una mejora en la eficiencia del sistema judicial, lo que ha provocado un aumento de las detenciones, a las cuales no se les ha podido brindar una respuesta adecuada (Centro de Observancia en Seguridad Ciudadana, Abril 2018).

En 218, El Salvador registra una sobrepoblación penitenciaria de un 326%. La capacidad de albergamiento de los 19 centros penales es de 8.000 privados de libertad y en este momento se cuenta con una población de 27.703 reclusos. Una de las estrategias para mejorar las condiciones y reducir el hacinamiento es la construcción de nuevos centros penales, el gobierno actual está realizando una inversión de 58 millones de dólares para crear 19.000 nuevos espacios para reos, proyectando disminuir el hacinamiento carcelario al 154% en el 2019 (El diario. es, 2018).

En Honduras, según cifras del INP hondureño en 2018, se cuenta con un total de población penitenciaria de 20.702 en 21 centros penitenciarios, esto representa un 203% de hacinamiento en los centros de detención. Incluso debido al alto índice de sobrepoblación, ha sido declarado por la Organización Panamericana de la Salud como centros de alto riesgo debido a los brotes de tuberculosis que se han presentado (Organización Mundial de la Salud , 2018).

Nicaragua posee una capacidad carcelaria de 9.008 y a septiembre del 2017 presentaba una población de 17.196, con una sobrepoblación de 90.8% (World Prison Brief, 2018).

Costa Rica, cuenta con una capacidad total de 10.927 espacios carcelarios y a mediados del 2018 se contaba con un total de 14.223 personas recluidas. Esto representa un total del 30% de hacinamiento carcelario (CB 24 Noticias Centroamérica, 2018).

De acuerdo con datos de la policía Penitenciaria de Costa Rica, a finales de agosto de 2017, el sistema penitenciario atendía 36.020 personas, de las cuales solamente 13.902 se encuentran en centros de detención, es decir, un 38.6%. El resto se ubica en regímenes semiabiertos (12.5%) y abiertos (48.9%). En 2018 Costa Rica reportó un aumento del 2.5% en la población carcelaria, sin embargo, debido a la modernización del sistema y mejoras en la gestión, se ha logrado una disminución del 1.4% hacinamiento carcelario (Policía Penitenciaria, Cientifica y Humanista , 2017).

De acuerdo con el informe de La Policía Penitenciaria los mayores esfuerzos realizados en el tema fueron la construcción de 3 Unidades de Atención Integral (UAI), basados en una filosofía de estudio y trabajo, con atención técnica especializada, espacios modernos y apostando al compromiso de tener cero hacinamientos carcelarios (Policía Penitenciaria, Cientifica y Humanista , 2017).

Según datos del Gobierno de la República de Panamá, lo que va del año 2019 los centros penitenciarios tienen una capacidad de albergar 14.842 personas y en este momento se encuentran detenidos 16.685. Por lo que el porcentaje de hacinamiento representa un 12.5% (Gobierno de la República de Panamá, 2019).

Pero ¿cómo afecta esto la realidad social de los países?

Uno de los principios de la pena de prisión, es trabajar con las personas para lograr su reinserción social. Esto para que el “delincuente”, una vez cumplida su pena, pueda reinsertarse en la sociedad y mejorar su calidad de vida sin necesidad de incurrir nuevamente en la comisión de un delito.

El alto grado de hacinamiento a nivel carcelario dificulta este objetivo, limitando la capacidad de los Estados Centroamericanos para brindar la atención necesaria. Esto ha generado limitaciones en servicios básicos de salud, sanidad y alimentación. Dando lugar a otras problemáticas como el aumento de abusos y violaciones, contagios de VIH, limitantes en la capacidad de educación y de esparcimiento adecuado, alimentación deficiente debido a la cantidad de personas, motines y en muchos casos, muerte.

También se debe tomar en cuenta, que cuando los estados no encuentran la capacidad resocializadora, el espacio se presta para gestar nuevas bandas criminales desde el ámbito carcelario. Estos lugares se han convertido en un espacio idóneo para el aumento de la criminalidad, que finalmente al cumplir sus penas volverán a la sociedad a seguir desarrollando actividades criminales.

Soluciones planteadas por los gobiernos

Algunas de las propuestas se basan en apoyar la mejora en las plantas físicas carcelarias y construcción de más centros penitenciaros.

Si bien es cierto estas propuestas pueden tener resultados en el corto plazo, el problema del hacinamiento seguirá creciendo hasta que finalmente se pueda crear una estrategia viable para reducir la cantidad de reos.  Basándose en impulsar políticas de reinserción donde se encuentre participación activa de las diferentes instituciones, generando espacios de empleabilidad, emprendimiento, habilidades blandas, respeto a la ley, respeto a los derechos humanos, entre otros. Asimismo, es de suma importancia dignificar el trabajo del personal que labora en los centros penitenciarios y tal vez, el más retador de todos, poner en práctica o que se apliquen de manera adecuada, las medidas alternativas de sustitución de la pena y justicia restaurativa.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Agencia AFP. (Agosto de 2016). Hacinamiento carcelario revela el fracaso del sistema de justicia en Centroamérica.

CB 24 Noticias Centroamérica. (26 de Julio de 2018). Canal de noticias centroamericanas. Obtenido de http://cb24.tv/2018/06/26/hacinamiento-en-carceles-de-costa-rica-sigue-empeorando/

Centro de Observancia en Seguridad Ciudadana. (Abril 2018). Sistema Penitenciaro, el mayor desafío para la seguridad ciudadana. http://cien.org.gt/wp-content/uploads/2018/08/Tema-del-mes-abril-2018.pdf.

El diario. es. (01 de Junio de 2018). El diario.es. Obtenido de https://www.eldiario.es/politica/Salvador-reducir-hacinamiento-carcelario-ampliacion_0_777622233.html

Gobierno de la República de Panamá. (Enero de 2019). Gobierno de la republica de Panamá. Obtenido de http://www.mingob.gob.pa/poblacion-penitenciaria/

Organización Mundial de la Salud . (13 de agosto de 2018). Organización Panamericana de la Salud . Obtenido de https://www.paho.org/hon/index.php?option=com_content&view=article&id=1555:atencion-integral-de-salud-para-privados-de-libertad&Itemid=229

Policía Penitenciaria, Cientifica y Humanista . (2017).

Robles, O, O. (2011). El hacinamiento carcelario y sus consecuencias. Revista Digital de la Maestría en Ciencias Penales de la Universidad de Costa Rica, 407.

World Prison Brief. (2018). Institute for Criminal policy Research. Obtenido de http://www.prisonstudies.org/map/central-america

 

 

 

Tasa de Homicidios dolosos de Centroamérica: Balance general 2008-2018

Por Hazel Villalobos Fonseca
Gerente Técnica de FUNPADEM

Los países centroamericanos siguen registrando tasas de homicidios consideradas como epidémicas, lo que convierte esta zona en una de las más violentas a nivel mundial, a pesar de que no existe ningún conflicto armado declarado.

Aunque todos los países (con excepción de Panamá) registran en el 2018, tasas mayores a 10 homicidios por cada 100 mil habitantes, se identifican mejorías en comparación con el 2017. Cabe resaltar, que en la mayoría de casos la mejoría se hace más evidente si lo comparamos con las tasas de homicidios dolosos de hace 10 años.

Tabla 1. Centroamérica: Tasa de Homicidios por 100.000 habitantes 2008-2018.

screen shot 2019-01-11 at 10.21.30 am

Fuente: Elaboración propia a partir de datos obtenidos de Insigh Crime y UNODC. Para el año 2013 los datos provienen de PNC (GU), IML (ES), UNAH(HO), PN (NI), OIJ (CR) y Ministerio de Seguridad (PA). Para el año 2017 se consultaron el Observatorio de la Violencia de la UNAH (Honduras), Insigh Crime (enero 2017). Los datos del 2018 se tomaron del Ministerio de Seguridad Pública de CR, Ministerio de Seguridad de Panamá, Policia Nacional Civil de Guatemala, Observatorio de la Violencia de la UNAH (Honduras) y Policia Civil de El Salvador.

¿Qué mide la tasa de homicidios dolosos?

La tasa de homicidios dolosos es la más utilizada para medir la criminalidad en una zona geográfica en específico. Mide la cantidad de asesinatos por cada 100.000 habitantes. Esta medida es estándar, pues la definición de homicidio doloso es prácticamente igual para muchos países, lo que permite hacer esta comparación entre países o a través del tiempo[1].

Balance por país

Guatemala: La tasa de homicidios dolosos para el 2018 fue de 22.4 (AGN, 06 de enero 2019). En total se contabilizaron un total de 3.881 muertes. Este país mantiene una mejoría constante en la tasa de homicidios dolosos desde el 2014 (ver tabla N1). Asimismo, si se realiza una comparación de la última década (2008-2018), se observa una disminución considerable en la tasa de -19, la segunda en mayor importancia a nivel regional.

Honduras: Honduras cerró el 2018 con un total de 2.774 muertes violentas, lo que significa una tasa de homicidio doloso de alrededor de 40 (Observatorio de la Violencia UNAH, 2018). Aunque dista mucho de la media mundial, la disminución de la tasa de homicidios de este país es la más grande a nivel de la región, pasando de 60.8 en el 2008 a 40 en el 2018 (ver tabla N1). Cabe resaltar, que la tasa de homicidios doloso más alta que registró Honduras fue en el 2011: 91.4.

El Salvador: Este país de América Central en tan solo 3 años, ha logrado disminuir a la mitad su tasa de homicidios dolosos. Aunque, aún es el país más violento de Centroamérica con una tasa de homicidios de 51 (El Nuevo Diario, 02 de enero 2019). Además, como lo señala Insight Crime (13 de diciembre del 2018) este país tiene otro gran reto en materia de seguridad como es la gran cantidad de desapariciones: 3.382 desaparecidos al 2018, cifra similar a la cantidad de muertes violentas registradas para ese año.

Nicaragua: Aunque todavía no se cuenta con datos oficiales, parece que la tasa de homicidios dolosos para el 2018 va a sufrir un aumento considerable debido a la crisis sociopolítica que ha sufrido este país desde abril del 2018. La tasa de homicidios dolosos para el 2017 fue de 7, es decir un total de 431 muertes violentas. Según la Asociación Nicaragüenses de Derechos Humanos (ANPDH) desde el inicio de las protestas hasta el 23 de noviembre del 2018 se ha registrado un total de 545 muertes ligadas directamente a la crisis sociopolítica, este registro no cuenta las muertes ligadas a otros móviles como el crimen organizado o por problemas de convivencia. Por lo cual, al sacar estimaciones según las medias de los años anteriores y sumando las muertes contabilizadas por las protestas, la tasa de homicidios dolosos para el 2018 puede que ronde entre los 11 y 12.

Costa Rica: Para el 2018, este país contabiliza un total de 586 muertes para una tasa de homicidios dolosos de 11,72 (La Prensa Libre, 03 de enero 2019). Aunque se registra una leve mejoría en comparación al año anterior, este país enfrenta grandes retos para lograr la tasa de homicidios dolosos del 2012 (8.5) o la del 2006 (8). De hecho, es el único país de Centroamérica que no logró una disminución de su tasa de homicidio en el balance de la última década (con excepción de Nicaragua, debido a que este país aún no cuenta con datos oficiales para el 2018). La tasa del 2018 es la tercera más alta de la última década, siendo el año 2017 donde se registró la mayor cantidad de muertes en la historia de este país centroamericano (ver tabla N1)

Panamá: Este país cerró con 9.6 muertes por cada 100.000 habitante en el 2018 (Ministerio de Seguridad de Panamá, 2019). Aunque se registra un leve crecimiento en comparación al 2017 (ver tabla N1). Haciendo el balance de la última década, Panamá logró disminuir casi en un 50% su tasa de homicidios dolosos, pasando de 18.4 para el 2008 a 9.6 para el 2018.

Crimen Organizado: un factor inherente a los homicidios dolosos de Centroamérica

Sin duda alguna, la posición geográfica de Centroamérica le sigue jugando una mala pasada a todos los países de esta región, pues se encuentra en la ruta del trasiego de drogas y el tráfico ilícito de armas entre el norte y el sur de América. Esto se ve reflejado, no solo en las altas tasas de homicidio doloso de estos países sino en el tipo de violencia que enfrentan. Un ejemplo, es que entre el 30% y el 50% de los homicidios dolosos es por ajustes de cuentas o ligados al crimen organizado, y alrededor del 70% son cometidos con armas de fuego.

Más allá de disminuir la tasa de homicidios

Los países de Centroamérica principalmente los del norte de la región, han logrado una gran disminución en la última década de la tasa de homicidios dolosos, sin embargo, el problema aún no se ha resuelto. La mayoría de estos países siguen registrando tasas que son consideradas epidémicas a nivel internacional. Asimismo, a pesar de que la tasa de homicidios es la medida internacional para analizar la criminalidad, existen otros delitos que van en aumento como son las desapariciones, que en casos como en El Salvador la cantidad refleja cifras similares que la cantidad de homicidios dolosos[2] (Insight Crime, 2018)

Otro factor para tomar en consideración es la falta de monitoreo y evaluación de las políticas de seguridad implementadas por los gobiernos centroamericanos, pues, aunque se evidencia en la última década una mejoría en la tasa de homicidios dolosos es muy difícil saber con exactitud cuáles fueron las medidas que implementaron para obtener estos resultados. Cada administración tiene hipótesis diferentes, unos atribuyen la mejoría a las políticas de prevención, otras a la instalación de las Fuerzas especiales de tareas en conjunto, otras en la mejoría de los centros penitenciarios, otras a la ayuda de la cooperación internacional, entre otras. Es una tarea pendiente, no solo para los gobiernos sino para los centros de pensamiento de la región realizar un análisis a profundidad para saber: primero si hay factores de éxito que justifiquen los resultados positivos, y segundo, cuáles son estos factores de éxito y si son sostenibles en el tiempo.

Referencias Bibliográficas

Clavel, T. (19 de enero 2019). Balance de InSight Crime sobre homicidios en Latinoamérica en 2017. Insight Crime. Disponible en https://es.insightcrime.org/noticias/analisis/balance-de-insight-crime-sobre-homicidios-en-latinoamerica-en-2017/

Grace, A. (13 de diciembre 2018) Caen homicidios y crecen desapariciones: la tragedia de El Salvador. Insight Crime. Disponible en https://es.insightcrime.org/noticias/noticias-del-dia/bajan-homicidios-aumentan-desapariciones-la-tragedia-de-el-salvador/

Laríos, B. (06 de Enero 2019). 2018: Guatemala cierra con 22,4 tasa de homicidios por 100.000 habitantes y adelanta y supera meta perseguida para 2019. AGN. Disponible en https://agn.com.gt/2018-guatemala-cierra-con-22-4-tasa-de-homicidios-por-100-000-habitantes-y-adelanta-y-supera-meta-perseguida-para-2019/

Rojas, A. (03 de Enero 2019). Costa Rica registró 586 homicidios en 2018. La Prensa Libre. Disponible en http://www.laprensalibre.cr/Noticias/detalle/145052/costa-rica-registro-586-homicidios-en-2018

  1. (2017) Boletín Nacional Observatorio de la Violencia Enero-Diciembre 2017. IUDPAS-UNAH. Disponible en: https://iudpas.unah.edu.hn

 

  1. (02 de Enero 2019). El Salvador cierra 2018 con nuevo descenso en cifra de homicidios. El Nuevo Diario Disponible en https://www.elnuevodiario.com.ni/internacionales/centroamerica/482491-salvador-tasa-homicidios-2018/

 

  1. (29 Enero 2018). Centroamérica se desangra por aumento de la violencia. Prensa Libre. Disponible en https://www.prensalibre.com/internacional/internacional/centroamerica-se-desangra-por-aumento-de-la-violencia

 

  1. (08 de Enero 2019) Se redujo la tasa de homicidios, según informe de gestión del Minseg. Telemetro. Disponible en http://www.telemetro.com/nacionales/Reduce-homicidios-informe-gestion-Minseg_0_1207379818.html

 

  1. (23 de noviembre 2018) Suman a 545 los muertos en crisis de Nicaragua según ONG. El Comercio. Disponible en https://www.elcomercio.com/actualidad/muertos-crisis-nicaragua-violencia-gobierno.html

 

Vásquez. (06 de enero 2018). Homicidios, suicidios y muertes por accidentes viales marcaron el 2018. Radio HRN. Disponible en https://radiohrn.hn/2019/01/06/homicidios-suicidios-y-muertes-por-accidentes-viales-marcaron-el-2018/

 

Zarate, A. (08 de enero 2019). Disminución histórica de los homicidios y cifras récord de drogas incautadas: Logros del Minseg y la Fuerza Pública. Ministerio de Seguridad Pública de Panamá. Disponible en https://www.minseg.gob.pa/2019/01/disminucion-de-delitos-de-alto-impacto-incautaciones-y-capturas-logros-del-minseg/

[1] La tasa de homicidios doloso no define si un país es seguro o si las medidas implementadas por los gobiernos en materia de seguridad han sido exitosas o no, pues es una medición que meramente se centra en una de las tantas consecuencias de la criminalidad como es la muerte de las personas. Es una medición meramente de la seguridad objetiva, por lo cual tampoco se puede afirmar que en un país con tasa de homicidios dolosos baja, las personas se sientan seguras (seguridad subjetiva), pues esto dependerá de otras mediciones como la victimización, delitos contra la propiedad, delitos sexuales, entre otros.

[2] En el 2018 el número de homicidios dolosos fue de 3.340, y el número de desaparecidos de 3.382.

Narcoviolencia y crimen organizado en Costa Rica: Desafíos para la construcción de un abordaje integral del fenómeno

Brandon Mata Aguilar
Bachiller en RRII y estudiante de Investigación Criminal – CUC
Pasante FUNPADEM

Desde hace algunos años, los fenómenos delictivos en Costa Rica (en especial los homicidios dolosos) vinculados al narcotráfico vienen en considerable aumento. Según datos publicados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de este país en su Memoria Anual del 2017 (2018), para el año 2017 se registraron un total de 603 homicidios dolosos, aumentando un 4,3% en relación con el año anterior (2016: 578 homicidios). Si el dato per se genera una sensación de preocupación, hay factores que generan mayor inquietud.

El 2017 reflejó la tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes, más alta registrada históricamente: 12.1 homicidios (El Financiero, 2018). Según el OIJ, 299 homicidios se desarrollaron bajo el móvil de “Ajuste de Cuentas/ Venganza”; lo cual representó un 45.5% del total de decesos. Además, de estos 299, 151 homicidios “pueden ligarse policialmente con actividades de narcotráfico o delincuencia organizada” (Organismo de Investigación Judicial [OIJ], 2018). Es decir, de los 603 homicidios realizados, el 25,1% puede ligarse policialmente a actividades relacionadas con el narcotráfico o delincuencia organizada.

Incluso, al realizar una comparación con años anteriores (ver tabla N1) se observa un aumento considerable en la tasa de homicidios dolosos de Costa Rica. Desde el año 2000, la tasa de homicidios ha crecido un 89,1% es decir, a este ritmo, la tasa de homicidios dolosos estaría próxima a doblarse en un lapso de menos de dos décadas.

TABLA 1. VARIACIÓN EN LA TASA DE HOMICIDOS DOLOSOS EN COSTA RICA ENTRE EL AÑO 2000-2017

AÑO TASA DE HOMICIDIOS DOLOSOS/1 PORCENTAJE DE VARIACIÓN INTERANUAL /2 /3 PORCENTAJE DE VARIACIÓN AL AÑO BASE /4
2000 6,4 AÑO BASE
2001 6,4 0,0 0,0%
2002 6,2 -3,1% -3,1%
2003 7,2 16,1% 12,5%
2004 6,6 -8,3% 3,1%
2005 7,8 18,2% 21,9%
2006 7,9 1,3% 23,4%
2007 8,5 7,6% 32,8%
2008 11,7 37,6% 82,8%
2009 11,8 0,9% 84,4%
2010 11,5 -2,5% 79,7% *
2011 10,3 -10,4% 60,9% *
2012 8,8 -14,6% 37,5% *
2013 8,7 -1,1% 35,9% *
2014 10 14,9% 56,3%
2015 11,5 15,0% 79,7%
2016 11,8 2,6% 84,4%
2017 12,1 2,5 89,1

Fuente: Elaboración propia con datos de OIJ (2018); COMESCO (2017) & la Sección de Estadística del Departamento de Planificación del Poder Judicial en Observatorio de la Violencia de la DIGEPAZ (2014).

Notas: 1/ Tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes; 2/ En esta columna, porcentajes positivos representan aumento y negativos disminución; 3/ Porcentaje de variación respecto al año anterior; 4/ Tasa de variación respecto al año base (año 2000). * / Son menores que el anterior debido a que en esos años se presentó una disminución en la cantidad de homicidios dolosos registrados respecto a años anteriores.

 

En esta misma línea, al aplicar una fórmula de variación interanual se determina que la variación mayor entre años se gestó entre el año 2007 y 2008. Entre estos años, hubo una variación interanual de la tasa de homicidios dolosos de 37,6% respecto al año 2000; pues pasó, de una tasa de 8,5 a 11,7 homicidios dolosos por cada cien mil habitantes. Otro dato que resalta, es el aumento continuo a partir del 2014, registrando desde ese año, las tasas más altas de homicidios dolosos de los últimos veinte años.

Por otro lado, al realizar un análisis sobre el móvil de estos homicidios dolosos, se resalta el considerable crecimiento del móvil de “Ajuste de cuentas/ venganza”. Desde el año 2010 hasta el año 2017, los homicidios desarrollados bajo este móvil han tenido una variación de 3.637,5%, pasando de 8 homicidios a 299 homicidios. Para el año 2017, casi el 50% del total de homicidios se realizó bajo esta modalidad, cuando en el 2010, este móvil, solo representaba un 1,52% del total. Desde el 2015, se registra policialmente los casos relacionados con crimen organizado y narcotráfico; para el año 2017, una cuarta parte del total de homicidios tenían relación con droga (Ver Tabla 2).

TABLA 2. HOMICIDIOS DOLOSOS BAJO EL MOVIL DE “AJUSTE DE CUENTAS/ VENGANZA” EN COSTA RICA ENTRE LOS AÑOS 2010-2017

AÑO TOTAL DE HOMICIDIOS MÓVIL: AJUSTE DE CUENTAS REPRESENTACIÓN PORCENTUAL DEL TOTAL LIGADOS AL NARCOTRÁFICO /1 PORCENTAJE

/2

2010 527 8 1,52% N/A
2011 474 43 9,07% N/A
2012 407 63 15,48% N/A
2013 411 88 21,41% N/A
2014 477 197 41,30% N/A
2015 557 297 53,32% 126 22,62%
2016 578 267 46,19% 126 21,80%
2017 603 299 49,59% 151 25,04%

Fuente: Elaboración propia con datos de OIJ (2018) & COMESCO (2017). Notas: 1/ se registran a partir del 2015. 2/ Porcentaje de homicidios ligados al narcotráfico respecto al total.

Esta situación es alarmante y evidencia la necesidad de grandes reformas y replanteamiento de las estrategias en materia de seguridad y prevención de la violencia y el delito como pilares importantes en la construcción de la paz social en este país centroamericano.

Ante este panorama, se debe agregar que las acciones y ajustes de cuentas vinculados al narcotráfico se presentan mediante mecanismos altamente violentos. En los medios de comunicación, se ha vuelto recurrente observar hechos violentos de carácter múltiple en los cuales involucran más de una víctima en espacios públicos o privados a cualquier hora del día, con o sin presencia de testigos oculares.

Para varios de los expertos[1], la oleada de violencia es producto de los “vacíos de poder” generados tras la detención de “figuras de alta jerarquía” dentro de las Organizaciones Criminales, generándose disputas territoriales (entre organizaciones) para la venta y distribución de drogas. Por otra parte, la necesidad del Estado de retomar espacios públicos y mermar la incidencia generada por los grupos delictivos en la sociedad ha generado un “endurecimiento” en sus prácticas, las cuales se ven reflejadas en el incremento desmedido de la violencia utilizada para el control de territorios y disputas con otras organizaciones.

Hasta el momento, el panorama es poco alentador y no se vislumbra solución parcial o total a mediano o largo plazo, entonces, es válido preguntarse… ¿cómo se puede mitigar este fenómeno en considerable crecimiento? Podría considerarse que “no hay fórmula mágica” para mitigar o erradicar este fenómeno a corto o mediano plazo; sin embargo, con optimismo y trabajo integral se pueden ejecutar acciones concretas que facilitarían la atención y mitigación de este fenómeno.

IMPORTANCIA DE UN TRABAJO INTEGRAL Y UN ENCADENAMIENTO ESTRATÉGICO DE ACTORES

En primer lugar, es medular que varios sectores y actores se involucren en la atención de este fenómeno. La situación actual, en materia de seguridad, amerita la vinculación de actores e instituciones de diversos ámbitos, con el fin de enfrentar y mermar la influencia que el narcotráfico y el crimen organizado generan en la región centroamericana. Dentro de estos actores, se podría considerar el trabajo de organizaciones sociales, comunales; instituciones públicas, académicas y/o autónomas.

El rol de estos actores podría estar orientado en la detección e identificación de ámbitos de trabajo que generen una mayor estabilidad social y promoción de la paz desde un enfoque integral. Desde la Academia, es posible desarrollar investigaciones y trabajo en conjunto con las comunidades más vulnerables que permita dilucidar tendencias y patrones de comportamiento del Crimen Organizado (CO); así como las causas, efectos y roles que estos desarrollan en la dinámica social de las zonas en las que se asientan (“Narcoviolencia:  Tendencias de investigación académica y desafíos para las políticas públicas” [mesa redonda]; 2018). Con base en lo anterior, es posible la construcción de políticas públicas y acciones operativas acorde a las características del fenómeno que se aborda.

Como segundo punto, y de manera medular, el trabajo de las instituciones u organizaciones debe estar orientado hacia un enfoque de abordaje integral de la violencia. Las políticas de “mano dura” son ineficientes y, en ciertas situaciones, tal y como ha sido expuesto, solo influyen en el aumento de la violencia utilizada por el Crimen Organizado. Por lo tanto, dicho enfoque integral debe contemplar aspectos económicos, sociales y políticos, para la correcta atención del fenómeno criminal. El acceso y creación de oportunidades, la inclusión de las comunidades más vulnerables a las dinámicas sociales y la construcción de paz social, más allá de la simple ausencia de conflicto, podría ser determinante para afrontar la situación que tanto preocupa a la gran población del país centroamericano.

REFERENCIAS

Comisión Técnica Interinstitucional Sobre Estadísticas de Convivencia y Seguridad Ciudadana [COMESCO]. 2017. Análisis de los Homicidios Dolosos Vinculados a la Delincuencia Organizada durante el periodo 2010-2016.

El Financiero. (enero de 2 de 2018). Costa Rica registra mayor nivel de homicidios en su historia. Obtenido de https://www.elfinancierocr.com/economia-y-politica/costa-rica-registra-mayor-nivel-de-homicidios-en/3RF3JQ75Q5F2XBAVWMO5M42ZCM/story/

Observatorio de la Violencia, Dirección General para la Promoción de la Paz y Convivencia Ciudadana [DIGEPAZ].  2014. Informe 12. Tendencias en el comportamiento de los homicidios en Costa Rica. Periodo 2000-2013

Organismo de Investigación Judicial [OIJ]. (2018). Memoria Anual del O.I.J. 2017.

Soto, M; Torres, J; Mata, S; Solís, J & Saborío, S. 20 de junio de 2018. Narcoviolencia: Tendencias de investigación académica y desafíos para las políticas públicas. Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad de Costa Rica. San José, Costa Rica.

[1] El día 20 de junio del presente año fue desarrollado, por Instituto de Investigaciones Sociales, de la Universidad de Costa Rica (UCR), la mesa redonda titulada “Narcoviolencia:  Tendencias de investigación académica y desafíos para las políticas públicas”. De la mesa redonda, participaron expertos en materia de seguridad, inteligencia, prevención y promoción de paz, en materia jurídica y representantes de la Academia.

Futuro Migrante en Costa Rica

Por Daniela Arguedas
Ex pasante y estudiante de licenciatura en Relaciones Internacionales en UACA.

Según un estudio realizado por el Centro Centroamericano de Población de la Universidad de Costa Rica en el año 2017, en donde se expone que tener condición de migrante en Costa Rica supone una gran desventaja al acceso del mercado laboral, protección social, educación, salud y al uso de programas financieros.

El estudio indica que el 26% de los migrantes no tienen título de propiedad de las tierras donde viven y solo un 4% son beneficiarios de los subsidios estatales, a pesar de representar el 9% de la fuerza laboral del país.

Esto refleja la contrariedad de lo que parte de la población piensa acerca de los migrantes, los hogares de familias que concentra esta comunidad tienden a beneficiarse muchísimo menos de las transferencias sociales del gobierno que los hogares sin migrantes, además son menos propensos a visitar los Centros de Salud que ofrece la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS); esto ocurre ya que es mucho menos probable que los migrantes tengan contratos laborales formales.

Además, el estudio refleja que esta parte de la población es un potencial foco de conflictos para el desarrollo del país, ya que las garantías ofrecidas por el Estado no están siendo cumplidas. A pesar de los esfuerzos, por parte del Dirección General  Migración y Extranjería (DGME), las distintas ONGs y la sociedad, los migrantes siguen sin gozar una inclusión plena en la sociedad.

Por ejemplo, en Costa Rica el sector agricultura se sostiene sustancialmente con mano de obra migrante y la regularización por estos trabajadores se encuentra muy atrasada en lo que acceso a servicios bancarios, salud y vivienda se trata, entre otras deficiencias.

Los migrantes también tienen menos acceso a la educación, menos opciones de recibir becas o incentivos para completar o continuar sus estudios, esta situación se presenta debido a aspectos varios como la falta documentación, la dificultad en el acceso a procesos de regularización, es importante recalcar que gran parte de los migrantes que solicitan la regularización tienen un alto porcentaje de deserción escolar y/o analfabetismo. Además, el costo monetario de la regularización es bastante alto para quien no percibe un salario mensual.

En los últimos años Costa Rica se ha convertido en un país de paso y/o tránsito para muchos migrantes que buscan llegar a Estados Unidos, siendo esta la situación, el Estado les brinda protección dentro del territorio y la documentación requerida para cruzar la frontera.

Recientemente Costa Rica se enfrenta a una nueva ola de migrantes salvadoreños  como resultado a la derogación del programa “Estatus de Protección Temporal” (TPS, por sus siglas en inglés) que finalizará en Septiembre del 2019. El programa otorgaba permiso de trabajo y residir en Estados Unidos a más de 200,000 migrantes.

Con la derogación de este programa y a la espera del futuro sobre la decisión migratoria a relación con el Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA, por sus siglas en inglés), que también ha cubierto a miles de centroamericanos, Costa Rica debería de replantearse su política pública hacia la recepción de migrantes.

La migración ha sido parte integral del desarrollo costarricense, especialmente desde los 80 años, el país se convirtió en destino para diversos flujos migratorios, los datos del Censo del 2000 muestran que un 7,4% de la población es migrante; dicha población está compuesta por personas procedentes de Nicaragua (76%), colombianos (4%), panameños (3.3%), salvadoreños (3%).

Al Estado costarricense tiene el reto de ajustar la Política Migratoria, especialmente en cuanto a la tramitología de regularización. El Estado tiene el deber de ser consecuente y autocrítico con su discurso pro Derechos Humanos y las acciones que han tomado hasta el día de hoy.

Referencias

Mayorga, G. Marzo, 2017. “Más del 12% de la población de Costa Rica está excluida” Recuperado de https://www.ucr.ac.cr/noticias/2017/07/28/mas-del-12-de-la-poblacion-en-costa-rica-esta-excluida.html

2011.Organización Internacional para las Migraciones (OIM) ”Informe de Costa Rica: Flujos migratorios intrarregionales: situación actual, retos y oportunidades” Recuperado de

https://www.iom.int/jahia/webdav/shared/shared/mainsite/media/docs/reports/Informe-Costa-Rica-Flujos-Migratorios-Laborales-Intrarregionales.pdf

 

Trata y tráfico de personas en Centroamérica y problemática en Costa Rica

Por Kaisy Fuentes Tencio
Pasante de FUNPADEM
Estudiante de Investigación Criminal en el Colegio Universitario de Cartago (CUC)

Al hablar de trata y tráfico de personas, se tiende a creer que se hace referencia a un mismo  fenómeno siendo profundamente diferentes. Por un lado, la trata de personas se refiere al traslado de la víctima dentro o fuera de su país de origen con el fin de la explotación, mientras que el tráfico conlleva el paso fronterizo de manera irregular, es decir, es transnacional y con los mismos fines de la trata, coincidiendo en que ambas utilizan el engaño como principal método de contacto con su “presa”. Sin embargo, no es la única técnica de “recolección” de víctimas, la violencia y abuso de poder también forman parte de estos.

Usualmente el tráfico de personas va relacionado directamente con la trata de personas, puesto que ambas situaciones están propiciadas por personas sin escrúpulos que se aprovechan del ambiente en soledad que posee su víctima.

Antecedentes

En la antigüedad romana, la palabra plagio (secuestro) surge con el significado del esclavización de los libertos para su venta e, inclusive, de gente nacida como ciudadana libre que era plagiada (secuestrada) y vendida como esclava.

Dicha actividad ilícita era conocida como trata de blancas. No obstante, en la actualidad, esta denominación se considera errónea o simplemente anacrónica, debido a que la práctica se origina en un periodo de esclavitud donde la “trata de negros/as” era una situación aceptada por la población y por el Estado. En cambio, para esa época, la esclavitud de mujeres de etnia blanca era un delito: eran trasladadas de su lugar de origen para ser posteriormente explotadas como prostitutas o concubinas.

En la actualidad, el término correcto es trata de personas, el cual sirve para denominar cualquier tipo de trata de sin importar edad, sexo o raza, a continuación las principales modalidades

de trata y tráfico de personas: 

Trata: que pueden ser aquellos casos referentes situaciones de explotación, ya sea sexual, trabajos o servicios forzados, servidumbre, esclavitud o prácticas análogas a ellas y la extracción de órganos.

¿Qué métodos utilizan ellos para conseguir sus víctimas?

El engaño es por lo general el más utilizado; ese va desde el sueño de toda adolescente de ser una modelo internacional, reconocida y popular, el “sueño americano”. También se incluyen por ejemplo, promesas falsas de cumplir su sueño, como ofertas de trabajo. Las redes sociales juegan un gran papel hoy por hoy en este tema.

La fuerza mediante el rapto es la segunda mecánica, en la que se obliga a las víctimas a trabajar para los tratantes; quienes mantienen sumisas y dependientes a sus víctimas mediante tres mecanismos: mantenerlas en condiciones extremas donde la posibilidad de muerte es real e inminente; promover el agotamiento físico y emocional forzando a la víctima a trabajar durante días sin descansar; y realizan tácticas de control psicológico mediante la intimidación, amenazas, mentiras, engaños y manipulación emocional.

El tercero de ellos se da mediante el abuso de una situación de vulnerabilidad, la pobreza es la más común, sin embargo, una situación inesperada puede cambiar la vida de cualquiera en segundos por ejemplo la necesidad de un órgano.

¿Qué pasa en Centroamérica?

La trata de personas, conocida actualmente como la “esclavitud moderna” también llamada “esclavitud del siglo XXI, es una actividad ilícita y una violación a los Derechos Humanos y a la dignidad de las personas. Se ha convertido en el tercer negocio ilegal más fructuoso, moviendo más de 32.000 millones de dólares por año en el mundo. El 86% de las víctimas de los casos reportados a nivel Centroamericano sobre la trata y tráfico de personas, son mujeres de entre 10 y 50 años de edad, de esta cifra, el 40% representa a niños y niñas no mayores de los 12 años de edad. (20 minutos, s.f.) Al punto que las personas y su vida se han vuelto un negocio. La comercialización, compra y venta de seres humanos y de sus órganos genera cientos de millones; en general la región centroamericana está catalogada como una zona de captación, tránsito y llegada de víctimas de trata, las rutas coinciden con actividades del narcotráfico, crimen organizado y tráfico ilícito de armas. Los trayectos son de sur a norte y el destino final es principalmente México y Estados Unidos, aunque también (en menor medida) algunos países europeos. Guatemala, Costa Rica y Panamá son puntos principales, el primero por su cercanía con México y los otros dos porque son destino de las víctimas que provienen de otras regiones. Al igual que el narcotráfico y el tráfico ilícito de armas, la trata está afectando la vida de miles de personas. Es evidente que en los países de la región centroamericana hace falta aumentar los esfuerzos para fortalecer y capacitar a las instancias responsables de perseguir este delito e informar a la población ante la invisibilización de la problemática.

A lo largo de los países centroamericanos existen factores de riesgo de carácter estructural tales como el aumento de la pobreza, exclusión y discriminación social; violencia, falta de acceso a oportunidades e inestabilidad política y económica. A ello se suma el aumento de estructuras criminales, la impunidad, la ausencia de políticas públicas amplias e incluyentes que contribuyan a mejorar las condiciones de vida y el desarrollo de las personas, pero más que todo esto, ante la aparente  indiferencia estatal.

La trata de personas es una experiencia traumática que deja secuelas permanentes y afecta los proyectos de vida de las víctimas, surgen por ejemplos problemáticas en cuanto a enfermedades de trasmisión sexual, baja autoestima,  depresión, trastorno del apetito e inclusive tendencias suicidas (Dirección General de Migración y Extranjería, s.f.). Para algunas víctimas, llega a ser difícil abandonar el círculo de explotación porque en ocasiones mantienen dependencias con sus explotadores, principalmente por deudas o por adicciones a drogas y alcohol.

Costa Rica es un puesto de “albergue” para víctimas nacionales y extranjeras, principalmente nicaragüenses, los rangos de edad varían según el sexo y los fines de explotación. En el caso de las mujeres el rango etario más afectado se encuentra entre los 13 y 35 años, mientras que en los hombres está entre los 17 y 50 años. (La Nación, 2017)

En el Salvador, de acuerdo a un estudio realizado por Save the Children el rango de edad de la mayoría de las víctimas se encuentra entre los 12 y 17 años estas provenientes de entornos donde prevalece el desapego familiar, han tenido experiencias de relaciones sexuales precoces, hay historia de abusos y un promedio de escolarización bajo marcado por la inasistencia y la deserción. En Belice las víctimas de trata son tanto mujeres y hombres, nacionales y de otros países de la región, principalmente El Salvador, Guatemala y Honduras; incluso se han encontrado casos de víctimas originarias de Nepal y la India.

En el caso de Guatemala el grupo más afectado es el de las mujeres, el 88% de los casos reportados han sido por explotaciones sexuales y laborales. En Panamá las víctimas de trata de personas son mayoritariamente mujeres que se ubican en el rango de edad entre los 25 y 30 años. Una buena parte de ellas son nacionales que sufren de explotación sexual y laboral dentro del mismo país y otro grupo importante es de víctimas procedentes de otros países y que no necesariamente ingresaron como indocumentadas. Las víctimas nicaragüenses, mayoritariamente son mujeres, adolescentes y niños, los cuales son explotados sexual y laboralmente. Honduras, sus víctimas de explotación sexual comercial son mujeres y la mayoría de las víctimas de trabajos y servicios forzados son hombres; el 63% son menores de 18 años, el 25% son mayores de 18 años y se desconoce la edad del 12% restante de las víctimas. (Revista pueblo, 2016)

El fracaso en la transición económica, la falta de gobernabilidad, la corrupción y democracia presentes son explicaciones a este fenómeno y resulta clara la necesidad de políticas públicas preventivas que resulten más eficaces para la niñez y la adolescencia.

A modo de conclusión, la trata y tráfico se han convertido en una problemática global para la comunidad internacional y para gobiernos específicos; no existe una recopilación sistemática de datos sobre el tema lo que dificulta dar a conocer la realidad en la que se encuentra la región centroamericana y el peligro en el que se encuentran infantes, mujeres y población en general. Los factores de riesgo cada vez son mayores, la pobreza va en aumento, las oportunidades laborales por lo contrario descienden, las nuevas tecnologías lejos de proporcionar un bien, se están convirtiendo en los enemigos silenciosos de la juventud, el desinterés por parte del Estado, el abandono de los padres para con los niños, la violencia siempre está presente vistiendo a los países de desesperación y dolor, el respeto hacia la Declaración Universal de los Derechos Humanos desaparece de forma sorpresiva con el paso de los segundos, y es acá dónde nos preguntamos ¿Cuál será el futuro de nuestros jóvenes? ¿Violencia,trabajos forzados y explotación sexual?

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

20 minutos. (s.f.). Recuperado de http://www.20minutos.es

Dirección General de Migración y Extranjería. (s.f.). Recuperado de: http://www.migracion.go.cr/institucion/trata_trafico_personas.html

AUTOR. La Nación. (02 de julio de 2017). Recuperado de: https://www.nacion.com/el-pais/politica/costa-rica-tierra-fertil-para-esclavos/UCBVIOCEZ5E5LLSMWCUBR4565Y/story/

AUTOR. (22 de diciembre de 2016). Revista pueblo.. Recuperado el 02 de febrero de 2018, de http://www.revistapueblos.org/blog/2016/12/22/centroamerica-la-trata-de-este-otro-lado-del-mundo/

Save the Children, ONG. (s.f.). Recuperado de: https://www.savethechildren.es/trabajo-ong/proteccion-infantil/violencia-contra-la-infancia/victimas-de-trata

 

 

 

HOMICIDIOS EN AMÉRICA LATINA: UNA TENDENCIA CADA VEZ MÁS RECURRENTE

Por María Verónica Vega Morales
Estudiante de Relaciones Internacionales en la Universidad Nacional de Costa Rica
Pasante de FUNPADEM

HOMICIDIOS EN AMÉRICA LATINA: UNA TENDENCIA CADA VEZ MÁS RECURRENTE

Día a día sigue creciendo una epidemia en América Latina; los homicidios. La inseguridad no solo es un fenómeno que cuesta millones de dólares anuales al continente, sino que también toma miles de vidas cada año.

Actualmente, América es el continente que registra una mayor cantidad de homicidios por cada 100 mil habitantes, se estima que ocurren cerca de 400 homicidios al día y unos 140 mil homicidios al año. En algunos países el homicidio es la mayor causa de muerte por encima de las muertes naturales y accidentes, al punto de que cada 15 minutos muere un latinoamericano (Foreign Affairs, 2017). Los homicidios – como muchas veces es concebido – no se deben únicamente al crimen organizado, sino que también en Latinoamérica los feticidios son muy comunes, y utilizados muchas veces como una forma de venganza, represión o una situación de violencia que se vuelve homicidio.

Ante esto, en América Latina hay múltiples programas de prevención de violencia, cuyo objetivo no es solo aumentar la cantidad de policías, sino además asegurar que el aparato policial se vuelva confiable también, por cuanto ya existen incluso comunidades en las que las pandillas poseen un control irrestricto en vez de la Municipalidad (El Salvador, 2015).

Imagen 1. Ranking de homicidios por país según datos del OIJ en el 2016, elaborado por la Nación.

Screen Shot 2017-11-17 at 11.42.49 AM Un vistazo a Centroamérica

Las tasas más altas de homicidios por cada 100.000 habitantes se registran en Centroamérica. Los principales víctimas de homicidios son los hombres jóvenes, debido a que existen cerca de novecientas pandillas en las que están involucradas cerca de 70.000 personas, que son en su mayoría jóvenes.

Un estudio de UNICEF indica que 4,728 personas pertenecen a alguna pandilla en Honduras y que de estas 447 son privadas de libertad (UNICEF, 2012). Mientras que Honduras tiene la mayor cantidad de integrantes en pandillas, Guatemala es el país que tiene la cantidad más alta de esta clase de agrupación, pero es en El Salvador donde su densidad poblacional las hace más notorias. (Estado de la Región, 2016). Ejemplo de ello, es que en Guatemala se estimaba que se produjeron 5.681 homicidios en el 2011 (5.960 en 2010), mientras que en el Salvador desde el año 2006 y hasta mediados de 2011 se habían encontrado 513 cadáveres en cementerios clandestinos, de los cuales el 95% era menores de 17 años, y el 85% pertenecían a mujeres (CEAR, 2013). Reflejo de ello, es la tasa de homicidio para las víctimas masculinas de 15 a 29 años en América del Sur y Central supera en más de cuatro veces la tasa promedio global para dicho grupo de edad.  (UNODC, 2013).

¿Que podría pasar con Latinoamérica si no hubiese una tasa de inseguridad que duplica la tasa de homicidios en África, y que además es el quíntuple de los homicidios en Asia? Latinoamérica podría tener un PIB per cápita alrededor de un 25 % superior si tan solo lograra cifras de inseguridad similares a las del resto del mundo. (El País, 2016). Esto, tendría un gran impacto considerando que de acuerdo al índice de Gini sobre la desigualdad de ingreso Guatemala, Honduras y El Salvador figuran entre los 6 países con los más elevados niveles de desigualdad a nivel mundial (PNUD, 2006). Esta inequidad se expresa en las precarias condiciones en que subsisten importantes sectores de la población. De acuerdo al PNUD, más del 40 por ciento de la población de estos países sobreviven con menos de dos dólares al día. Este contexto da cuenta de las limitadas oportunidades de desarrollo que tiene la población en esta región y en particular la población joven, entre quienes el acceso a las oportunidades educativas, formativas y laborales son cada vez más precarias. (Aguilar,  Sf)

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Aguilar, J. Sf. Las maras o pandillas juveniles en el triángulo norte de Centroamérica. Mitos y realidades sobre las pandillas y sus vínculos con el crimen. Recuperado de: http://www.uca.edu.sv/publica/iudop/archivos/maras2007.pdf

Comisión Española de Ayuda al Refugiado. 2013. Maras en Centroamérica y México. Recuperado de: https://cear.es/wp-content/uploads/2013/10/CENTROAMERICA.-2013.-Maras.pdf

Cué, C. (2016). América Latina sufre 135.000 asesinatos al año. El País. Recuperado de: https://elpais.com/internacional/2016/09/26/america/1474909844_140495.html

Estado de la Región. (2016). Quinto Informe
Estado de la Región
en Desarrollo Humano Sostenible. Recuperado de: https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=5&cad=rja&uact=8&ved=0ahUKEwiJ1bvsxq_XAhVJzGMKHWCPA0UQFgg2MAQ&url=https%3A%2F%2Festadonacion.or.cr%2Ffiles%2Fbiblioteca_virtual%2Fcentroamerica%2F005%2FIntegracion-Regional%2FLDSAgendasnacionalesintegracion.pdf&usg=AOvVaw2OmHVMhADUTLxoaizw_udJ

Muggah, R et Szabo, C. (2017). Latin America’s Murder Epidemic. Foreign Affairs. Recuperado de: https://www.foreignaffairs.com/articles/central-america-caribbean/2017-03-22/latin-americas-murder-epidemic

Fallas, G. (2017). Costa Rica camina hacia tasa más elevada de asesinatos. La Nación. Recuperado de: http://www.nacion.com/sucesos/crimenes/costa-rica-camina-hacia-tasa-mas-elevada-de-asesinatos/AA2VTK3WNJFDRM67GCT3NV33SA/story/

El Salvador. (2015). La 18 – R controla más sectores. Recuperado de: http://www.elsalvador.com/noticias/nacional/170207/la-18-r-controla-mas-sectores/

Lina Correa. (2012). “OMS: Homicidio en Latinoamérica es una epidemia”. VOA noticias. Recuperado de:  https://www.voanoticias.com/a/homicidios_asesinatos_cifras_latinoamerica/566250.html

UNODC. (2013). Estudio Mundial Sobre el Homicidio. Disponible en: https://www.unodc.org/documents/gsh/pdfs/GLOBAL_HOMICIDE_Report_ExSum_spanish.pdf

 

 

Reporte Global Peace Index: Panorama Centroamericano

Por Diego Acuña Picado
Asistente técnico de FUNPADEM

El Índice de Paz Global es elaborado por el Instituto para la Economía y la Paz (Institute for Economics and Peace) y clasifica a 163 Estados independientes de acuerdo a su ‘‘nivel de paz’’. Es construido con base al nivel de seguridad social y seguridad; la extensión del conflicto doméstico interno e internacional y el grado de militarización de  los Estados evaluados (Global Peace Index; 2017). El informe de este año revela que el nivel de paz a nivel mundial ha tenido una leve mejoría (en un 0.28%), al mejorar 93 países su posición, y 68 Estados empeoraron.

América Central y el Caribe

A pesar de ocupar la cuarta posición como la región más pacífica en el Informe Global de Paz 2016 (véase: Reporte ‘‘Global Peace Index’’ 2016: Centroamérica Mejora: https://pensandodesdecentroamerica.wordpress.com/2016/06/15/reporte-global-peace-index-2016-centroamerica-mejora/), la región pasó a ocupar la quinta posición en el Informe de este año, siendo desplazada por la región sudamericana. A nivel centroamericano, Costa Rica continúa ocupando la primer posición, seguido de Panamá  (2), Nicaragua (3), Honduras (9), El Salvador (10) y Guatemala (11). El Informe señala la caída de Nicaragua en cinco posiciones del ranking al pasar de la posición 74 a la 79, por el incremento en la compra de tanques rusos T-72, afectando su puntuación en la importación de armas. En cuanto a los países que integran el norte centroamericano, Honduras mostró el mayor crecimiento gracias a mejoras en indicadores como contribuciones financieras a las misiones de las Naciones Unidas, impacto al terrorismo y terror político. Igualmente, Guatemala pasó de la posición 117 a la 116 – al mostrar una disminución en el indicador de probabilidad de demostraciones violentas, mientras que El Salvador empeoró y pasó de la posición 112 a la 115, al disminuir su contribución económica a las misiones de paz de las Naciones Unidas (Global Peace Index; 2017).

Tabla 1. Posición de lo países de Centroamérica y el Caribe en el Índice de Paz Global.

Screen Shot 2017-07-18 at 12.06.44 AM

En cuanto a los demás países de la región, a pesar de que los cambios no sean significativos, existe un leve descenso en las posiciones de varios Estados. Haití mejoró una posición con respecto al informe anterior, Cuba y Jamaica empeoraron tres posiciones, mientras que Trinidad y Tobago empeoró cinco posiciones, y México dos (ver tabla 1).

El anterior panorama se ve alimentado por la débil institucionalidad de la región ante fenómenos como el crimen organizado el uso de fondos a la compra de equipo militar sin priorizar la prevención y el uso de Fuerzas Armadas en labores de prevención presentan un evidente obstáculo para la reducción de los altos índices de inseguridad y violencia en la región. Será hasta que se realice una efectiva gestión de recursos y un cambio pragmático en las formas en que la violencia sea abordada que se verán cambios sustantivos en este informe.

LA RELACIÓN ENTRE LA DELINCUENCIA JUVENIL Y LA EDUCACIÓN EN COSTA RICA

Por Pamela Salazar Ramírez
Asistente Administrativa FUNPADEM

Para nadie es un secreto que el aumento de la delincuencia en nuestra sociedad, aunado a la problemática del crimen organizado y al consumo de sustancias psicoactivas (que parecen cobrar más adeptos en nuestra juventud), reflejan hechos alarmantes que se tienen lugar en nuestros centros educativos. Lo cual provoca que sea la juventud siendo la juventud la más afectada, cuyas consecuencias engrosan la información diaria de los medios de comunicación (Zúñiga, 2012).

Como consecuencia a lo anterior, se obtienen situaciones negativas como la deserción escolar, la violencia dentro de algunos de los centros educativos y la carencia de programas de prevención ejecutados por equipos interdisciplinarios. Durante el año 2015, la Contraloría de Derechos Estudiantiles del Ministerio de Educación Pública registró 240 denuncias formales por situaciones de abuso o agresión entre estudiantes (MEP; 2016). Este problema involucra también a los padres de familia; actores claves en el proceso de socialización de sus hijos, y  también a las instituciones públicas y privadas, por lo que el trabajo en equipo es arduo y requiere de compromiso, unido a la comunicación que debe existir entre las partes involucradas.

Desde hace ya varios años se ha buscado imponer la revisión de bultos a la entrada de los centros educativos, pero el Ministerio de Educación Pública (MEP) mantiene la política de confiar la decisión al director de cada escuela o colegio. No todos aplican la revisión, otros lo hacen en los días siguientes a cada tragedia o escándalo, pero pierden interés con el tiempo, y muchos simplemente confían en la tranquilidad de sus comunidades. (La Nación, 2011).

El hecho de confiar esa decisión al director de cada escuela o colegio ha generado disconformidad ya que se podría considerar que velar por la seguridad de los estudiantes es una obligación irrenunciable y no una tarea optativa. Esto por cuanto el ingreso de armas o sustancias ilícitas portadas por estudiantes genera en la mayoría de los casos actos de violencia y tragedias, además de la colaboración de terceras personas cuando es requerido.

La revisión de mochilas y el fortalecimiento del protocolo de ingreso de particulares no impedirá del todo el ingreso de drogas y armas a los planteles. No hay sistemas de seguridad perfectos, y en los centros educativos estos procesos pueden ser aún más engorrosos, mas es imperante implementar alguna medida en aras de disminuir la violencia en los centros educativos. Entre ellas, cabe destacar una formación por parte de los docentes para adquirir aptitudes de prevención de la violencia y resolución de conflictos. Esta medida puede ser implementada a través de formación en materia de resolución de conflictos, enfoques de organización escolar basada en derechos humanos y educación para la paz (UNESCO; sf).

Actualmente, se debe aceptar que desde la Gran Área Metropolitana hasta el más lejano rincón de nuestro territorio, la comunicación de los adolescentes ya no es con sus padres, sino con sus pares o “amistades” mediante video juegos, filmaciones con celulares que después difunden por Internet y/o los famosos “chats” de la aplicación WhatsApp.

Ante estos casos, se deben realizar convivencias dirigidas a los educadores, como espacio de reflexión de las normas y valores, sobre la familia, la escuela y la comunidad, promoviendo la comunicación, así como a los programas preventivos y de sensibilidad antes que represivos, en donde haya una sociedad rica en valores con personas y profesionales responsables, con ética y deseosos de dar lo mejor de si al país.

Es el momento de fijar la mirada en las instituciones educativas ante el aumento de la demanda de los progenitores y los educadores, para dar respuesta a la problemática en el aumento del consumo de sustancias prohibidas por parte de grupos de estudiantes y manifestaciones violentas que de ellas se generan en los centros educativos; los educadores y educadoras deben retomar la autoridad y volver a enseñar en cuanto a los valores y la responsabilidad como lo hicieron en el pasado educadores y educadoras a quienes hoy se les agradece dicha formación.

Estamos a tiempo de retomar nuevamente los Centros Educativos y plantear las interrogantes a nuestra juventud en cuanto al lugar protagónico que representan en la sociedad el valor que subyace en sus derechos y deberes, a la vez, haciendo hincapié que los centros educativos no son campos de batalla, sino centros de formación de personas. 

Referencias Bibliográficas

Araya, R. (s.f.). Guía para la Elaboración de Planes de Gestión del Riesgo en Centros Educativos. Consultado el 17 de Mayo de 2017, en http://www.mep.go.cr/sites/default/files/gpgrce.pdf

La Nación. (2011). Seguridad en los centros educativos. Consultado el 17 de Mayo de 2017, en http://www.nacion.com/opinion/editorial/Seguridad-centros-educativos_0_1208679169.html

Radio La Primerísima & Diario La Extra. (2017). Costa Rica, copada por el crimen organizado. Consultado el 18 de Mayo de 2017, en http://www.radiolaprimerisima.com/noticias/general/222203/costa-rica-copada-por-el-crimen-organizado-dice-diario

Ulloa, F. (s.f.). Seguridad Escolar: El caso de Costa Rica. Consultado el 17 de Mayo de 2017, en http://www.oas.org/dsd/Spanish/Desastresnaturales/Eventos/Presentation/Microsoft%20PowerPoint%20-%201.pdf

Ministerio de Educación Pública (MEP). 2016. MEP profundizará acciones contra el abuso y la violencia en los espacios educativos. Recuperado de: http://www.mep.go.cr/noticias/mep-profundizara-acciones-contra-abuso-violencia-espacios-educativos

UNESCO. (sf). Poner fin a la violencia en la escuela: Guía para los docentes. Recuperado de: http://unesdoc.unesco.org/images/0018/001841/184162s.pdf

Anuncios